Skip to content
mayo 29, 2008 / Diego Laje

100 metros llanos, con camilla

Hay 2 cosas que serán sinónimo del 2008 en China, una es el terremoto de Wenchuan y la otra los Juegos Olímpicos. Los medios y la blogosfera se esfuerzan por relacionar estos dos temas, y no voy a ser excepción. Pero comparto opinión con casi nadie.

Puesto que despés de la guerra somos todos generales, hoy, en 2008 aplaudo al Comité Olímpico Internacional por cometer el error (u horror, mejor dicho) de hacer de Pekín la sede de los próximos juegos. Creo que fue uno de los errores mas útiles que cometió ese grupo de señores que cada tanto “bendicen” una ciudad del mundo con el evento; a cambio de “favores”, sobornos y una serie de prácticas muy reprochables que están bien documentadas en los medios.

¿Por qué los aplaudo?

En 2001, cuando se hizo de Pekín la sede, comenzó un debate que sigue hasta el día de hoy en varios medios, blogs, bares y la calle. En realidad, Tíbet, el Dalai Lama, Darfur, los derechos humanos, la situación de otras minorías en China y una serie de temas, hoy suenan como anécdotas. China se prepara para contar oficialmente más de 80.000 cadáveres. Por otro lado, hay personas bien informadas que me hablan de más de 100.000, y explican que el gobierno minimizó la cifra por que la catástrofe ya era lo suficientemente grande. El número no importa, son muchos. Realmente muchos. Y lo que pasó es una calamidad.

También sabemos que es la primera vez que este país permite el acceso de ayuda humanitaria extranjera con un grado de libertad comparable al de otros países. Junto con esto, vinimos los periodistas; e hicimos una cobertura inimaginablemente libre de lo que pasó.

Los especialistas internacionales fueron parte del esfuerzo de rescate. El mundo se movilizó al auxilio de China por que los periodistas pudieron mostrar el desastre.

Creo que si este no fuera un año olímpico, ninguna de las dos frases anteriores hubiera sido posible. La cúpula tenía pocas opciones cuando la tierra tembló tan fuerte. Y de haber reaccionado de otra manera, según su instinto natural de ocultar y rechazar lo foráneo, hoy el boicot no sería una anécdota del pasado, sería una realidad que se impone a todos. Cabe recordar que durante las primeras 48 horas se negó toda asistencia extranjera y no se permitió el ingreso de periodistas a la zona. Corrigieron el reflejo. Se salvaron por poco.

¿Y quiénes fueron los beneficiados por las olimpiadas?

Los primeros beneficiados fueron los políticos de turno en China. Especialmente el primer ministro Wen Jiabao. Las postales del “Abuelo Wen”, según lo bautizó el pueblo, van desde el llanto con los chicos hasta el líder firme que imparte órdenes desde una pila de escombros con un megáfono.

Pero no sólo ellos se beneficiaron. A pesar de las calamidades, los habitantes de las zonas afectadas recibieron asistencia inmediata de los chinos y del resto del mundo. De no haber sido por los Juegos Olímpicos era más probable que el Estado los olvide, como de costumbre. La gente común recibió la ayuda del planeta, y a pesar de todo lo terrible que les sucedió, al menos por una vez, los trataron como gente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: